¿Por qué sentimos la necesidad de poseer aquello que amamos? ¿Y por qué nos volvemos totalmente ciegos cuando lo hacemos?
Todos hemos pasado por esto: quieres algo, lo posees, y a través de su posesión, lo pierdes.
Consigues a la chica de tus sueños, y lo primero que haces es tratar de cambiarla. Eso que se hace en el pelo, la ropa que lleva, la manera de mascar chicle...
Y antes de que te des cuenta, lo que te gustaba, lo que has cambiado, lo que no te gusta, todo desaparece... como los copos de nieve en el viento.
Muchas veces cuando dos personas están muy enamoradas, piensan que para mantener el amor a veces es necesario sacrificar nuestra verdadera manera de ser para convertirnos en lo que él o ella quiere...
Esta situación se puede mantener quizás por unos años, pero después llega el momento de enfrentarse a la realidad. La persona se siente presa, ahogada y entonces, sólo le queda una salida que no es la más agradable... escapar.

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